

La desconocida (2006), de Giuseppe Tornatore
Tornatore nos regaló su obra Nuovo Cinema Paradiso contando algunos aspectos biográficos de su vida, tal y como lo hizo Fellini en 8 ½ o Amarcord,nos robó el corazón con esta obra maestra… desde la perspectiva de la vieja escuela italiana. Después se introdujo de lleno en el género del thriller, algo que tiene poco que ver con su firma.
Aunque el género sea especialmente ajeno a él, y su estilo fuera de alguna forma muy ortodoxo, el largometraje del director romano, nos deleita con un guión nada convencional y fresco donde el mismo personaje es la propia estructura del paradigma narrativo.
Tuve la oportunidad de ver esta película en Roma, en un pequeño cine de barrio entre la via Nazionale y Piazza Repubblica. Echaba de menos un buen thriller europeo y conociendo la trayectoria de géneros del director y estilo, compré las entradas sin generarme grandes expectativas. Cogí un folleto donde se informaba de las ofertas de proyección en ese mismo cine y pude leer:
Llegada hace unos años de Ucrania, Irena (Kseniya Rappoport) vive en una ciudad gris del norte llevando consigo una pena secreta. Su vida se parece irremediablemente a la de otras chicas procedentes de los países del Este: un sinfín de violencias, humillaciones y explotación día tras día. Sólo un recuerdo agradable: el de un amor intenso, truncado bruscamente. Llegada a los treinta años, busca trabajo y pide ayuda: por fin se coloca en una acomodada familia de orfebres, los Adacher y se convierte rápidamente en una presencia determinante para la pequeña Tea. Desgraciadamente, el aparente equilibrio alcanzado está destinado a romperse: desde el pasado ya no asoman sólo pesadillas y visiones, sino que vuelve también su maltratador de antaño, conocido como "Muffa" (Michele Placido), que la arrastra en una cadena de nuevos horrores. Pero Irena está cerca de alcanzar su propio objetivo, y no quiere detenerse…
Desde la sinopsis no me pareció un thriller que sea digno de una especial mención, pero desde la perspectiva paradigmática, desde el género y sobre todo, desde la mirada subjetiva… no tuve más remedio que quitarme el sombrero mientras se me escapaba un “¡Bravissimo!”


Por eso el espectador se siente completamente intrigado y absorto en la historia porque durante toda la película le plantean muchas incógnitas sin hacerle perder un hilo que ha sido tejido muy finamente.

Si te gustó La sconosciuta:
Shadow of a doubt, de Alfred Hitchcock (1943)
Sunset Boulevard, Billy Wilder (1950)
The tenant, de Roman Polanski (1976)
Une Pure formalité (1994), de Giuseppe Tornatore
La leggenda del pianista sull'oceano, Giuseppe Tornatore (1998)
Io non ho paura, Gabriele Salvatores (2001)
Il y a longtemps que je t'aime, Philippe Claudel (2008)
Artículo de Pepo Ruiz
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